El nombre latino de las plantas. Los colores |
A menudo, el uso de los nombres científicos de las
plantas puede resultar incómodo o dificil de comprender para aquellas personas no muy
versadas en la botánica, cosa que entendemos pero que, en nuestra opinión, carece de
sólidos fundamentos, pues la terminología utilizada, normalmente procedente del latín y
del griego, hace referencia, en la inmesa mayoría de los casos, a aspectos o
características de la planta perfectamente comprensibles, como son hábitos (serpens),
portes (arborescens), formas (equisetiforme), colores (rosea),
tamaños (grandiflora), lugares de procedencia (canariense), ambiente donde
viven (arenicola) o, a veces, los términos utilizados honran a alguna persona (Kunkeliella).
La etimología de los nombres de las plantas estudia precisamente el origen y significado de los mismos, proporcionándonos una herramienta que nos acerca a su comprensión y uso habitual, perdiendo entonces ese aire de misterio, en ocasiones indescifrable aparentemente.
Hoy hablaremos de los colores y de la terminología botánica que hace referencia a los mismos, más extensa de lo que en principio podría creerse, y nos guiaremos para ello a modo de referencia por los trabajos de Lindley (1832), de Jackson (1899) y de Dade (1949), quienes recogen practicamente todos los términos relativos a los colores utilizados en la botánica durante 19 siglos.
El blanco
El color blanco viene expresado por el epíteto latino albus,-a,-um, del que se derivan los vocablos albatus, que significa vestido de blanco (el sufijo atus,-a,-um indica posesión o parecido), albens y albescens que significan ponerse blanco (el sufijo escens,-is,-e indica el proceso de tender hacia), albicans, que significa blanquear (el sufijo icans indica proceso de volverse o ponerse), albidus y albinus, que significan blanquecino (el sufijo idus,-a,-um indica un estado o una acción que está en progreso y el sufijo inus,-a,-um indica una posesión o parecido), al igual que albidulus y albellus (los sufijos ulus,-a,-um y ellus,-a,-um indican grado diminutivo). Si la palabra deriva del griego el termino empleado viene precedido del prefijo argo- , pues argos significa blanco en griego, como en los epítetos argophyllus (phyllon = hoja) o argothrix (thrix, trichos = pelo), o del prefijo leuco-, de leukos = blanco, como en leucocalyx (calyx = cáliz), leucobotrys (botrys = racimo).
Pero el color blanco puede matizarse aún más, existiendo términos para ello, como niveus, que indica un color blanco nieve (el sufijo eus,-a,-um indica un parecido en cualidad); candidus, que indica un color blanco brillante, al igual que candicans, candidulus o candidissimus (el sufijo issimus,-a,-um, indica grado superlativo); eburneus y eborinus, que indican un color blanco marfil; lacteus, que indica un color blanco leche; gypseus, que indica un color blanco tiza o yeso; cretaceus y argillaceus, que indican un color blanco sin brillo, algo azulado, como la greda; argenteus, que indica un color blanco plateado.
Volviendo al griego, otras palabras que indican una cualidad del blanco son las que vienen precedidas del prefijo argyro- o argyra- = plateado, como en argyroderma (derma = piel), argyroleuca (leukos = blanco) o argyracantha (akantha = espina). Las palabras precedidas del prefijo nipho- indican otra cualidad de blanco, pues derivan de niphas = nieve, como en niphoclada (klados = rama), nipholepium (lepis = escama) o niphophloia (phloios = corteza). Igual ocurre con las que llevan el prefijo galact-, del griego gala, galaktos = leche, como en galactodendron (dendron = árbol), galactoxylon (xylon = madera) o galactioides (-oides, prefijo que indica parecido).
Otros epítetos relacionados con el blanco son ermineus, derivado de armenius mus = armiño, que define el blanco armiño; dealbatus, que significa blanquear, encalar, y se aplica a aquello que presenta un color blanquecino sobre un fondo más oscuro, como en Acacia dealbata, que presenta un polvillo blanco sobre las hojas; alabastra y alabastraceus, del latín alabaster,-tri o del griego alabastros, de color alabastro, una piedra blanca marmórea; marmoratus y marmorea, del latín marmor,-oris o del griego marmaros, aluden al marmol, que suele ser blanquecino.
El negro
El color negro puro viene definido en latín por la palabra ater,-atra,-atrum = negro, oscuro, y en griego por los prefijos mela-, melano-, como en los epítetos aterinervia, atratifolium, melanoxylon o melaleuca. Otros términos empleados para definir el negro son niger,-gra,-grum = negro brillante; anthracinus, de anthrax,-acis = carbón y el sufijo inus,-a,-um; pullus,-a,-um = oscuro, moreno (pullulatus); piceus = negro como la pez, algo marrón, al igual que memnonius, de memnon,-onis = negro (de raza), como en Astragalus memnonius; corvinus = negro cuervo, de corvus,-i = cuervo, similar a coracinus, del griego korax = cuervo, que es un color negro con un brillo metálico; atramentarium, de atramentum,-i = tinta, líquido negro y el sufijo arius,-a,-um, que indica conexión o posesión; furvus,-a,-um y fuscus,-a,-um = sombrío, negro, oscuro. Son ejemplos de todos ellos Hieracium anthracinum, Sideritis pullulans, Cyperus piceus, Mucuna corvina, Artemisia coracina, Acacia atramentaria, Taraxacum furvum y Notocactus fuscus.
El gris
En latín el término cinereus, procedente de cinis,-eris = ceniza, define el color gris ceniza (cinericius, cinerascens, cineraceus), mientras que en palabras procedentes del griego el prefijo tephro-, de tephros = ceniciento, grisáceo, define al color gris, como en tephrocarpus (karpos = fruto) o tephrophyllus (phyllon = hoja). También las palabras precedidas del prefijo spodo-, de spodos = ceniza, polvo, tienen el mismo significado, como en spodolepis (lepis = escama), spodoleucum (leukos = blanco) o spodopeplum (lat. peplum,-i = manto, vestido).
Otros términos que aluden al gris matizándolo son: cineraceus, de cinis,-eris = ceniza y el sufijo aceus,-a,-um, que indica parecido, significando, por tanto, grisáceo; griseus = gris perla (griseolus, grisellus), schistaceus = gris pizarra, de schistos lapis = esquisto, pizarra, aunque este es un color más bien negro azulado; plumbeus = gris plomo; murinus = gris pardo, de mus,-muris = ratón, rata con el sufijo inus.-a.-um, que ya vimos que indicaba posesión o parecido; canus, incanus, canescens = gris blanquecino o blanco plateado, como las canas; lividus, lividulus = lívido, gris azulado; columbinus y columbianus = gris paloma; fuliginosus = gris hollín; capnodes y capnoides = gris humo, del griego kapnos = humo; nigrescens y nigricans, recordemos que los sufijos escens e icans indican el proceso de tender o volverse, en este caso son grises que tienden al negro.
El marrón
El amarillo y el naranja
El rojo y el rosa
El verde
El azul y el violeta
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